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La importancia de ser independiente y sentirse bien

Judit Izquierdo Psicología femenina en la empresa
10 Apr 2017 BLOG_NUM_COMMENTS

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Para muchas mujeres, su lucha por ser considerada independiente, segura de sí misma y fuerte, continúa pero se complica, cada vez más. Especialmente en una sociedad en que la mayoría de las recién graduadas no encuentran trabajo y siguen viviendo en casa de sus padres porque no tienen posibilidades económicas de independizarse.

En cualquier caso, nuestra independencia laboral tropieza aún con dificultades si, además, estamos casadas y con hijos pequeños, ¿quién se coge el permiso por maternidad/paternidad? La organización del trabajo si para algo no está pensada es para conciliar de forma adecuada las obligaciones laborales y familiares. Por ello, fuimos nosotras las que levantamos la voz acerca de puntos conflictivos como: horarios extensos con ausencia de tiempo de ocio intersemanal y, muchas veces, ausencia de tiempo para ver a los niños, ritmo de vida estresante y excesiva prisa por conseguir una “calidad de vida” que parece que se vaya alejando…

No quiero ser una superwoman

Llegados a este punto, tenemos claro la importancia de ser independientes pero, también, estamos cansadas de tener que ser “superwomen” y, a lo que aspiramos es a cumplir con nuestras prioridades en la vida , por ejemplo, obligaciones profesionales y familiares más permitirnos alguna cuota de la llamada “calidad de vida” que se traduce en “felicidad”

Sin embargo, como las mujeres siempre hemos tenido que hallar soluciones para retos laborales y familiares exigentes, puede ocurrir que, a alguna de vosotras, se haya dejado arrastrar por el mito de la superwoman y quiera hacerlo todo de una manera perfecta, en todo momento, consiguiendo todo lo que se proponen y a un coste muy elevado. Quizás, ha llegado el momento de que reconozcas que la perfección, ¡afortunadamente!, no existe. Cuando hayas conseguido asumirlo, verás que tienes capacidades pero, también, limites, y retar a estos es, precisamente, tu mayor desafío de cada día.

Sí, ¡aceptémoslo! Te vas a convertir en una mujer imperfecta. ¡Enhorabuena! Entonces, significa que, real y auténticamente, eres tú y así serás feliz con lo que tienes y con lo que haces. Estás dispuesta para atender a tus prioridades y perder estrés por el camino. Pero, te ganarás a ti misma.

Y, ¿cuál debería ser la respuesta de la familia y el trabajo?

La necesaria conciliación entre ambas facetas de nuestra vida debería proceder, por la parte laboral, de guarderías facilitadas por la empresa o, incluso, en la propia empresa. Flexibilidad horaria de manera que, parte del trabajo, se pudiera seguir haciendo desde casa – en determinadas profesiones, ¡claro!, en que, a pesar de ello, se siguiera motivando a la mujer con un salario adecuado a su formación, capacidades, así como al logro de objetivos.

De hecho, se considera que las ejecutivas pronto no buscarán empresas que les paguen más sino aquellas donde se encuentren, a nivel emocional, mejor, más libres y más estimuladas en su desarrollo profesional. Esto supondría el fin de entrevistas de trabajo en que las mujeres, de alguna manera, eran presionadas para no tener hijos si querían tener acceso a ese trabajo o cualquiera dentro de la misma área de conocimiento, facilitándole el retorno al mercado laboral.

Las mujeres hemos conseguido incorporarnos a sectores laborales en niveles medios o en puestos directivos. Sin embargo, las estructuras horarias actuales hacen que debamos atender una estresante jornada en que no sólo somos profesionales independientes sino, también, esposas, madres e hijas. Por ello, la colaboración del cónyuge en casa es imprescindible, repartiendo de forma equitativa tanto las tareas educativas como la casa.

Es muy importante entenderse a través de la cooperación con el cónyuge, porque ello permitirá la complementariedad pero, a la vez, dará espacios para las necesarias “islas desiertas”- espacios de tiempo semanal, el que cada una considere que puede reservarse, para realizar actividades agradables, sóla o en compañía de amigas- y evitar así los efectos destructivos del estrés prolongado.Y, es que cualquier director de Recursos Humanos, ya lo sabe: tener una trabajadora satisfecha en su vida familiar y personal la hace más productiva.

Pautas para una mujer independiente y que se siente bien

No abandones tu carrera profesional. Debe ser una prioridad  para mantener tus aspiraciones, sueños y objetivos elevados, al menos tanto, como la cantidad de trabajo que tengas.

Haz que se escuche tu voz.Que tus elecciones procedan directamente de tus propias decisiones.De la misma manera, si la elección ha sido errónea, aprovecha y aprende de ella pero sin una reacción emocional exagerada. Aprovechálo para poder crecer, ya sea profesional o personalmente. Puedes hacerlo de la mano de un coach o de un psicólogo que te ayude en tu reorientación profesional.

Sigue aprendiendo, porque siempre hay algo que aprender, siempre hay algo que te puede interesar y, muchas veces, esto supone un reto.

No permitas que nadie te haga sentir mal por ser tú misma, ya sea por tu altura, peso, color de piel o forma de expresarte. Y, si alguien habla mal de ti por alguna de estas cuestiones, piensa que ello dice más de esa persona que de ti. Debes creer en ti misma y aceptarte, sin basar tu autoestima en lo que tidan los demás.

Mantén expectativas realistas porque te hará feliz. Debes saber cuáles son tus puntos fuertes y débiles y ser consciente de lo que eres capaz de conseguir.

Tu vida personal debe ser privada, manténla alejada y separada de tu profesión.

Disfruta de tu soledad pero, al mismo tiempo, haz que tus relaciones interpersonales sean fuertes y sólidas porque tu red social será de calidad.

Actúa con responsabilidad para ser mejor cada día. Piensa, antes de tomar una decisión, en todas las alternativas posibles y decidete por la que más te convenga, teniendo en cuenta las posibles consecuencias

Cuídate. Es importante que tu cuerpo esté bien para poder hacer muchas cosas; duerme entre 6-8 horas, es necesario, pero, además, ayuda a tener una buena salud mental, a la concentración y a que tu piel esté más bella. También, es importante hidratarse de forma adecuada así como tomar una dieta equilibrada para mantenerse saludable. Por último, es muy importante realizar ejercicio físico ya que calma el estrés, libera endorfinas y aumenta tu nivel de energía.

Pon límites. Debes decir “no”, cuando corresponda, porque no siempre se pueden hacer cosas solo para que los otros sean felices. Esto te hace más segura y aumenta tu autoestima.

La sociedad necesita a la mujer en la familia y en el trabajo, en la vida pública y en la intimidad. Pero, a mujeres independientes, seguras de sí mismas y, por encima de todo, que se sientan bien por ello.

“ Para lograr grandes cosas no sólo debemos actuar, sino también soñar; no sólo planear, sino también creer” ( Virginia Wolf)

Este artículo es una colaboración de la psicóloga Dolors Mas con el portal de terapia online Siquia.

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